domingo, 19 de abril de 2015

EL MITO DE LA ALACRANERA


Por  Yeison Duban Manrique Ochoa

“El talento se nutre mejor en la soledad”

Goethe

El motivo de mi búsqueda es averiguar por qué mi barrio San José Alto es apodado “La Alacranera”. Quería saber si mi comunidad sabía las razones por las cuáles los llaman así.



Mi barrio San José Alto es humilde pero acogedor; allá vivimos personas de distintos credos y estratos sociales aunque en su gran mayoría somos pobres. Hay ganas de salir adelante pero hay muy pocas oportunidades.

Tiene cosas que quiero resaltar: la hospitalidad de la gente, la manera en  que pintan sus casas, la manera que profesan sus creencias etc. Pero también tiene problemas como cualquier otro, entre ellos encontramos la drogadicción, el microtráfico y la falta de presencia del Estado.



Me puse en la tarea de mirar quiénes son las personas que llegan al barrio, a quienes visitan, cómo se visten, cómo es su aspecto, cómo hablan. Me preguntaba si son de la región o si se puede saber de dónde son. Concluí que una parte son de este sector y que por falta de una verdadera concientización no comprenden el daño irreparable que causan las drogas; algunos dicen que la falta de oportunidades es la que determina el consumo y otros comportamientos que lo acompañan; este es uno de los problemas más graves en el barrio. Aquí vivimos obreros, empleados, lustrabotas, empleadas del servicio, personas de bien, jóvenes de clase media que trabaja en muchas otras cosas. Y muchos vienen de otras partes del país.



Don Julio Barrera me cuenta que alguna vez tuvo unos inquilinos que vivían en el primer piso de su casa; agrega que la pareja se separó pero que tenían un hijo joven; el señor Barrera cuenta que quizás por falta de tiempo o por descuido, tenían que dejar a su hijo solo; esto fue traumático para el niño; con el tiempo creció y encontró que la calle podría ser su hogar; allí se encontró con personas sin escrúpulos que no desaprovechan la oportunidad de hundir a alguien que aún es bueno. Lo iniciaron en el mundo de la droga. A estas personas no les interesa la juventud, es decir, el futuro de este país. El joven se envició tan rápido que comenzó a robar a sus amigos de barrio. Ahora los vecinos lo miran con desconfianza y es tanta la rabia que le sienten que le dicen “ahí va el pícaro”; a su corta edad ya es un peligro para la sociedad.

Hablé con la señora Teresa Aldana; dice que en los diez años que ha vivido en el barrio, su actividad económica depende de una tienda; pero que gracias a Dios no la han asaltado nunca. Doña Teresa asegura que el barrio es muy sano y que nunca la han robado.



Entrevisté a don Oscar Pérez; un taxista de profesión con 35 años de edad y  15 años de taxista; cuenta que sí llega a sentir temor en ocasiones, pero que hasta el momento no le ha sucedido nada. Agrega que escucha entre sus compañeros, cuando toman tinto en el Terminal, que en ocasiones es evidente que suben personas extrañas a la Alacranera.

A ciertas horas no suben taxistas a la Alacranera. Le pregunté si sabía la razón. Señaló que esto sucedía `por el uso de gas; pero que no falta el que debido a los rumores, teme perder el producido.

Los habitantes piden presencia policial; sobre todo en las zonas verdes a donde llegan personas de la ciudad a consumir. Son turistas no deseados; cada uno tiene sus “parches”, y se sienten orgullosos de lo que hacen.



Los vecinos del barrio se lamentan porque cuando por casualidad viene la policía; pasan por algunas calles donde solo habita gente honrada y muy trabajadora.

Don Pedro Uchamocha, tiene 80 años, y los últimos 25 los ha pasado en éste barrio. Él dice que en muchas oportunidades les ha dicho a los agentes que el problema del vicio se da en las zonas verdes, y que son turistas.

Todas estas razones sirven para dibujar la Alacranera. Hasta aquí me traía el trabajo de detective; pensaba ser algo así como el Sherlock Holmes de mi barrio; quizás reencarnar un pasado oculto; descifrar la clave para solucionar el problema que busco resolver, y que consiste en reconocer a la gente con la que vivo; preguntar por qué si mi barrio se llama San José Alto, tiene el apodo de la “La Alacranera”.

Recorrí las calles de mi barrio y entrevisté a sus personajes más reconocidos, cartografié los problemas más importantes y los lugares de memoria; en el mapa  que dibujé están todas las casas, todas las calles, todas las tiendas y todas las zonas verdes que aún sobreviven. ¡Quizás nadie conozca mi barrio como yo!

Otro de los personajes que entrevisté es don Moisés Díaz, el líder de la junta de acción comunal; con él conversé acerca de  los problemas, y de la gente que podrían saber sobre el origen del apodo  “la Alacranera”.

Don Moisés Díaz llegó hace 35 años y su trabajo consiste en visibilizar los problemas que nos aquejan, pero no sabía el porqué del apodo. Sin embargo me refirió  a personajes que quizá lo podrían saber.

Uno de estos personajes es don Rafael  Castañeda. Llegó al barrio a mediados de 1965 procedente del municipio de Corrales. Don Rafael preparó el terreno para construir su casa; comenta que cuando removió la tierra y los materiales donde construiría su casa, encontraron una gran cantidad de alacranes; agrega que junto a  sus ayudantes y su esposa, la señora Inesita Pita, advirtieron que estos animales le hacían honor al apodo.

Otro de los personajes que entrevisté es don Carlos Higuera que hoy en día tiene 82 años bien puestos; me contó que llegó al barrio en 1958, procedente del municipio de Floresta. La anécdota de don Carlos se desarrolló en un almuerzo familiar, en el que alguno de los niños, al remover algunas piedras  salieron corriendo al encontrarse una gran cantidad de alacranes.

La señora Angélica Gómez, me contó que llegó al barrio hacia 1965 procedente del municipio de Jericó. Allí se había casado con don José Gómez; tuvieron ocho hijos.  

Don José era operador de un buldócer y ayudó a abrir unas vías importantes; en esta actividad se dieron cuenta al remover piedras y tierra, que había una buena cantidad de alacranes. Doña Angélica dice que si en ese tiempo hubieran existido filmadoras, las imágenes grabadas demostrarían  que a San José Alto llaman la alacranera no porque en este barrio vivan hampones peligrosos como lo cree la gente del común, sino porque habían bastantes alacranes. Ojala las sucesivas administraciones entendieran que es la presencia del Estado la que evitaría que San José Alto se vuelva una de esas comunas que haría honor a ese apodo.


martes, 14 de abril de 2015

UNA DISCAPACIDAD EN MEDIO


Para Santiago Andrés Avendaño
y su familia


Por Paula Melissa Espejo Torres
                                                          Y Juan Daniel Hillón Correa

Nuestra historia  es un ejemplo de superación. Nos asombraron los obstáculos que han tenido que enfrentar Santiago Avendaño y su familia, debido a las limitaciones de salud que marcaron su existencia durante estos 19 años.



El objetivo de este escrito es dar a conocer la historia de Santiago Andrés Avendaño Rodríguez y la forma como han logrado superar estas dificultades. Así que comenzamos por la conclusión: es un ejemplo para todas las personas jóvenes que son sanas y que muchas veces son inconformes entrando en estados de depresión y de irresponsabilidad, por verdaderas nimiedades o banalidades con su aspecto físico y otras imposiciones consumistas.

Para la realización de este trabajo visitamos y entrevistamos a los padres de Santiago, don Víctor Avendaño y doña Blanca Rodríguez, que nos contaron lo que ha sido la vida de su hijo hasta el momento.

Santiago nació el 23 de diciembre de 1995; a los 8 meses, es decir de manera prematura. Por descuido, quizá,  le faltó oxígeno, y no le aplicaron medicamentos para madurar sus pulmones ni antes de nacer ni tan pronto nació. Sus pulmones fallaron, y por el hecho de ser prematuro le dio Ictericia (coloración amarillenta de la piel y mucosas debida a un aumento de la bilirrubina); a los tres días de nacido estuvo hospitalizado en tratamiento de fototerapia para quitarle su coloración amarillenta y con medicamentos para sus pulmones; en esta ocasión amoxicilina, que sirvió para eliminarle la infección pulmonar… desde entonces ha padecido de Espasticidad.

Luego de preguntarles a los padres de Santiago acerca del diagnóstico de la enfermedad, nos respondieron que el 9 de enero de 1996 comenzaron las terapias; desde entonces estas trabajan el aspecto físico, ocupacional y el lenguaje; y tiene cada tres meses un tratamiento de neuropediatría.

A los tres meses Santiago no hacía ninguna actividad que un niño a esa edad debería hacer; a raíz de esto sus padres notaron que él tenía una dificultad; su enfermedad fue diagnosticada como Espasticidad (trastorno motor del sistema nervioso en el que algunos músculos se mantienen permanentemente contraídos; dicha contracción provoca la rigidez y acortamiento de los músculos e interfiere sus distintos movimientos y funciones). 


Durante los primeros 18 meses no podía comer bien, ya que había posibilidad de que se ahogara; por ese motivo tuvo valoración por un gastroenterólogo. Una de las cosas que más nos sorprende y nos golpea por dentro es saber que  su parte intelectual es totalmente normal; siempre ha estado bien psicológicamente, sus padres no lo han dejado decaer en esta parte; lo mantienen al tanto de las cosas. Actualmente cuenta con un neurólogo para adultos.

La afectación de la parte motora exige que se continúe de manera permanente con terapias como la hidroterapia y la equinoterapia. Estas formas de acercarse a una posible solución temporal a los problemas son fundamentales para las personas discapacitadas. El contacto con el agua suponemos que revitaliza, y ni qué decir del contacto con un caballo, un animal tan hermoso e imponente, tan compañero de la historia del hombre.

La unión familiar ha hecho que Santiago “despegue” como dice su madre, y que el grupo familiar esté al tanto de lo que pasa con él para que le den un apoyo constante.



Doña Blanca también ha sido invitada a dar charlas en Tunja  a familias que viven la misma situación, y Santiago también ha sido invitado a actividades deportivas para personas discapacitadas; desafortunadamente él no tiene tiempo para esto debido a sus estudios que ha venido realizando en el Gimnasio Moderno Santa Sofía, desde Transición. Allí los compañeros lo apoyan y lo integran normalmente; allí ha hecho grandes amistades; sus amigos lo visitan y Santiago los invita a su casa a ver los partidos. Su formación desde el comienzo siempre se basó en la responsabilidad, por ahora en su vida escolar; actualmente lleva un promedio general de 4.3 sobre 5; los padres de Santiago le hacen carteles con los que le enseñan en el colegio; así aprende inglés. Santiago nos cuenta que en un futuro quisiera estudiar Derecho.

La reacción de la familia cuando recibió la noticia de la enfermedad fue “terrible”, como dice su madre. Ella se describe a sí misma como “fuerte”, ya que “uno no tiene que quedarse sentado en un andén contándole las penas a todo el mundo; hay que luchar todo el tiempo, aunque yo estaba preparada para esa situación”.

Los padres aconsejan a otros padres que tienen el mismo caso,  que lo tomen con mucha fuerza, y que lleven la situación con alegría así los niños no se sentirán aislados; también aconsejan que los niños “escuchen música de Beethoven y Mozart así ellos “desarrollan su parte cerebral”; luego rondas infantiles y leerles cuentos”, además el psicólogo debe estar junto a la familia tanto con los padres como con los niños así como lo hicieron con él.

Hoy en día Santiago y sus padres viven en un quinto piso. Doña Blanca nos cuenta que a ella le tocaba subirlo en los hombros cuando don Víctor no estaba, ya que la salud de ella desmejoró; ahora el que lo lleva al colegio es don Víctor.

Santiago se levanta a las 6:00 am; su padre le colabora con las actividades personales; luego de esto va al colegio; allí se involucra en la parte deportiva y en las actividades que su curso hace. Sus padres recalcan que nunca hay que “botar la bola” y dejarlo todo a cargo de los profesores, ya que la relación de padres-profesor-alumno es fundamental en la educación. En un día libre, la familia hace varias actividades ya que no es bueno para Santiago el encierro en la casa. Santiago cuenta con un caminador, una cicla estática, un bipedestador y un coche neurológico.






Querer es poder; eso está claro para Santiago quien a pesar de su discapacidad ha logrado cosas maravillosas, entre esas, asombrarnos e inspirarnos. Pensar en estas historias y en estas familias es pensar en la palabra Esperanza y en la palabra Voluntad. Hemos tenido el honor de conocerlo a él, a su familia, e incluso a su colegio que poco a poco va siendo un precedente y una prueba de la necesidad que se tiene en nuestra sociedad de crear espacios que dignifiquen a estos niños, niñas y jóvenes que tienen limitaciones y que por tanto se encuentran en desventaja. La cuestión es ¿Cómo hacer para que las sucesivas administraciones municipales y departamentales dejen de hablar tanto y comiencen a hacer más? Que dejen de llevarse el presupuesto público, que debería ser sagrado, y construyan centros que se dediquen a ayudar a estas personas, a contratar especialistas bien remunerados para que capaciten a estos colombianos para la vida que les espera cuando quizás ya no estén sus padres. 

Hemos tenido el honor de conocerlo a él y a su familia, y reiteramos el reconocimiento a su colegio por abrir espacios ¿Cuántos colegios públicos le apostarán a estas posibilidades? ¿Cuántos docentes de colegios públicos dedicarán a dejar a un lado cierto ego que les impide dedicar a pensar este problema para que enfoquen algunas de sus energías a pensar en la formación de los estudiantes con limitaciones? 

Por ahora esta historia sirve para que intentemos despertar. Quizás el día de mañana elijamos a alguien que piense en los derechos de todos para que entre todos trabajemos y entendamos que la educación podría transformarnos (incluso a los docentes). Alguien que se proponga hacer a un lado los intereses personales y que nos proponga pensar más en la comunidad, ese soporte de la democracia.

Actualmente Santiago se encuentra descansando después de presentar el ICFES. En el examen sacó 250 puntos debido a que el tutor que le asignaron no le pudo entender con claridad. No le permitieron el tutor que sí le entiende y ese fue el resultado. 

Antes de Santiago saliera del colegio el profesor de química le dejó la tarea de aprenderse la tabla periódica en un mes: En 15 días Santi logró aprenderse esta tabla con símbolos, nombre, peso atómico y número atómico siendo el único que se la presentó.


El día de su graduación le dieron una medalla pues su rendimiento académico fue superior al de sus compañeros. 

domingo, 12 de abril de 2015

SOBRE LA MARCHA...

LAS DIFICULTADES NO SIGNIFICAN NADA: 
HAGAMOS LA DIFERENCIA

Palabras pronunciadas el día 8 de marzo 
en el marco de la marcha por la vida, 
en la Plaza de los Libertadores de la ciudad de Duitama 

Por Allison Álvarez


Estudiantes, maestros, habitantes de la ciudad de Duitama y todos aquellos que nos acompañan hoy. La vida es un derecho inviolable, una cualidad esencial para los seres humanos, un derecho fundamental que todos debemos defender y respetar. Desde la declaración de los Derechos Humanos, toda persona nace en una sociedad civilizada y está sujeta a tener este derecho de tener una vida digna y libre de prejuicios. Hablamos de paz como ausencia de violencia y de violencia como ausencia de paz.


Esta marcha por la vida es la reconciliación con las víctimas del conflicto armado en Colombia. Es darle voz a los que no la tuvieron. Es una manifestación que quizá quedará en el recuerdo de cada persona; pretendemos crear conciencia en aquellos que quieren opacar la verdad, que quieren guardar silencio.

La paz no depende de la firma en un papel, la paz no la hacen los lideres, ni las figuras políticas; no depende de otros, la paz la hago yo, la hacemos todos, en casa, entre familia, amigos, compañeros; respetando las diferencias del otro, entendiendo a la vez que tenemos las mismas capacidades, que hay una igualdad de derechos y deberes. La paz no se lucha, no se pelea, no se impone; la paz se decide, se elige y se construye conscientemente; no solo creemos en la paz, nosotros creamos la paz. Hoy no se celebra a la mujer. Ni se protesta por la vida, hoy se reivindica la lucha que existe en defensa del derecho a la vida.



Para esta reivindicación decimos que es parte de nuestra naturaleza DAR VIDA. También agradecemos a todas esas mujeres que lucharon por un mundo en el que hubiera igualdad de género, y asumimos nuestro papel defendiéndonos de ese discurso machista que aún vive en los corazones de algunos hombres y de algunas mujeres. Proclamamos la igualdad, respetando las diferencias y diciendo que nada justifica el desprecio a la mujer, o al hombre, o al prójimo de cualquier condición social, económica, cultural, etc.



En este preciso momento hay niños que desean comer, estudiar, jugar, soñar; que oran para que les respeten su vida y así mismo para que desaparezca esta violencia; niños que piden a gritos un abrazo y un te quiero; pero somos egoístas con ellos y nos hacemos los de los ojos ciegos, los de los oídos sordos; ignoramos todas las catástrofes que se han dado y que se dan en nuestro país. Ya no importa la edad, el sexo, el color de piel, la inocencia, pues los que sufren las consecuencias de esta guerra que nosotros mismos hemos prolongado, son aquellos que no pueden defenderse: los niños, la sociedad, los más débiles. ¿Por qué hacer lo que no queremos que nos hagan? ¿Por qué son ellos los que pagan las consecuencias de lo que hemos hecho como país? ¿Por qué atacarlos, si son pequeñas personitas que no han hecho nada para que nuestra sociedad esté tan destrozada y deshumanizada?



Estamos construyendo un imaginario de guerra en ellos, entonces ¿Qué podemos esperar en algunos años? Cada día, en cualquier lugar de Colombia se degrada la vida, lo humano; cada día crece esa mancha de sangre que se toma la geografía colombiana. El hecho de ser colombianos nos hace hermanos, y nos hace también cómplices en todas esas miles de masacres cometidas. Sin embargo creemos en el arte, en el poder del pensamiento y de la palabra, en la importancia de la educación. Por eso pedimos al Maestro, a la maestra, que se eduquen. Sólo así seremos mayoría; así podremos sensibilizar cada corazón. 



Recapacitemos sobre nuestros actos como seres humanos, luchemos por el bien de cada día, y démosle un sentido a las cosas, a la vida. Mira al que está a tu lado, deja los prejuicios y rencores aparte, y pídele que hagamos el cambio, dile que aunque muchos ya no creen en la unión, es posible hacerla. Es posible levantar el puño, proponerse marcar la diferencia y hacerlo. Recordemos que en donde el machismo, la violencia, y el irrespeto no se aplica, la vida de las personas recobra su valor y se dignifica. 



Hoy 8 de MARZO, Día internacional de la mujer, día de marchar por la vida, decimos no más niños, ni mujeres asesinados, y maltratados, y mucho menos Olvidados, decimos no más violencia Colombia. NO MÁS DOLOR Y SUFRIMIENTO

UNA LUCHA QUE NO TENDRÁ FIN


Por Allison Álvarez

“De nada valdría un movimiento femenino en un mundo sin justicia social”

EVA DUARTE DE PERÓN



Inteligentes, astutas e ingenuas; así somos; y ya que el lenguaje es una herramienta de liberación, me atrevo a hacer este escrito, para así quizás, lograr que cada persona asuma una posición frente a este problema de la VIOLENCIA CONTRA LA MUJER.

Aquí estamos frente a una sociedad un tanto machista que quiere decirnos cómo vivir, vestir y pensar, tratando de ser como somos y tratando de sobrevivir, ya que todos hemos olvidado el verdadero significado de lo que es la vida, el verdadero significado de lo que es el amor, el verdadero significado de lo qué es ser mujer.

Ya nadie le da importancia a estos conceptos, de hecho ni a la mujer pareciera dársele importancia; la sociedad la rechaza, viola sus derechos y no la escucha; así mismo es estigmatizada por la condición de ser madre soltera por ejemplo, pues aún existen familias un tanto conservadoras, que piensan que ser madre soltera es una desgracia.

El conflicto armado en Colombia afecta a las mujeres, pues han sido y son víctimas de asesinatos, abusos sexuales, torturas, desplazamientos y desapariciones forzadas. Según cifras oficiales, más de tres millones de mujeres han sido víctimas de conflicto armado desde 1984.


Pero tenemos que vivir y salir adelante, ¿Dónde quedó el amor propio? Tenemos que amarnos y aceptarnos; entender que no necesitamos depender de nadie, solo de nosotras mismas. Somos hermosas por el simple hecho de estar en la tierra, y por ello tenemos que luchar y luchar, para conseguir respeto, para conseguir dignidad.

Que la desigualdad social no nos haga perder autoestima, que no nos calle, que no nos convierta en otros títeres; ya es hora de hablar, de hacernos presentes, de hacernos sentir; es hora de tomar un papel importante en nuestro entorno, no permitamos que nos tengan lástima.

La violencia no es una condición normal en el ser humano; ya no estamos en la época de las cavernas; debemos luchar por un mañana diferente; debemos reconstruir nuestra vida; debemos actuar y pensar con honestidad y responsabilidad; debemos hacer bien las cosas, debemos hacer las cosas.

Que esta generación marque una diferencia y dé a conocer ese pensamiento renovado sobre lo que significa la dignidad; que seamos valoradas por lo que somos, que esto de la violencia acabe de una vez por todas… porque debemos tener presente que quizás sea cierto que cada quien se merece su verdugo; con esto quiero decir que depende de nosotras si queremos seguir siendo víctimas de esta violencia, o si queremos ser tratadas con amor y con respeto.

Pero para el resto de las mujeres; hay muchas que se han convertido en las más crueles jueces; no entienden que la vida a veces es más difícil para algunas. Creen saberlo todo y de todos, pero en verdad lo único que saben es cómo acabar de hacerles la vida imposible y más difícil a aquellas chicas y mujeres que han tenido que sufrir y pasar por cosas jamás pensadas para ser quienes son en este momento. Es un llamado de atención sobre lo que somos a veces sin darnos cuenta, sin pensar en ese defecto que tenemos a veces cuando somos mujeres. 

Quizás valga la pena detenernos y pensar en lo que incluso ha llegado a decir nuestra cultura, en el concepto de mujer como dadora de vida, que llega a ser el origen de muchas religiones, incluso la católica. En el génesis se nos explica que Eva fue creada a partir de una costilla de Adán; y la mujer se convirtió así en un apéndice de hombre, en un apéndice creadora. Quizás debamos decir que nos creamos a nosotras mismas continuamente y que podríamos disputar esos imaginarios que se imponen en nuestra cultura. 

Bien, ahora tomémonos un tiempo para pensar y analizar lo que sería nuestro futuro; si hablamos y hacemos algo al respecto para acabar ya con esto. Para que la mujer sea tratada lo mejor posible, y que tenga el derecho de hacer ciertas cosas que no le están permitidas por el simple hecho de ser mujeres y ser vistas por la sociedad como debilidad.


Rosita era maltratada, por todos, por su familia, por su pareja, por la sociedad, pero un día abrió los ojos, y decidió no callar más ese dolor que la atormentaba cada día y cada noche. Hoy en día es una mujer exitosa, con ganas de vivir cada día, de disfrutar la vida.

Mujeres como las que sale en televisión, la que trabaja como vendedora ambulante en las calles, la que está a nuestro lado, la bonita, la tierna, la soñadora, la mujer con alguna frialdad, la más solitaria; tu mamá, tu hermana, tu novia, tu amiga o compañera, necesitan ser valoradas y necesitan que se les respete su vida y que se les reconozca en la sociedad.

Con estos ejemplos no quiero dar a entender que hay que sentir lástima por nosotras y hacernos todo más fácil. Lo que pretendo es hacerles conocer que es posible levantar la cabeza a pesar de tantos sufrimientos y humillaciones, y que podemos afrontar la realidad, empezando a vivir sin tener que depender de alguien, o de él.

Pretendo compartir mis pensamientos y sentimientos hacia la vida. Vinimos a este mundo a conocer, aprender, y cumplir nuestras metas, nuestros sueños. A nunca darnos por vencidas a pesar de tanto machismo y tanta falta de oportunidades. A comprender después de haber vivido tanto que sí se puede cambiar, que sí se puede creer en la igualdad de derechos. 









jueves, 9 de abril de 2015

MI CONDICIÓN... MI DESAFÍO


Por Andrés Paipa


“Mi felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo
y no deseo con exceso lo que no tengo.”

Tolstoi


Esta es la historia de vida de una niña que a pesar de sus discapacidades lucha por salir adelante. Su nombre es Sara Katherine Parra Sánchez; nació el 24 de junio de 1999, día en el cual empieza su lucha por la vida. Para sus padres la noticia de que su hija había nacido con discapacidades fue quizás el golpe más duro que han recibido en sus vidas; no podían creerlo. Luego de muchas lágrimas llegaron a la conclusión de que lo que quedaba era salir adelante y guerrear con mucho coraje; sin embargo seguir una vida relativamente normal no es fácil en este caso, aunque esta familia concluye que el amor les facilita las cosas. 

La madre de Sarita, doña Jacqueline Sánchez es una de las personas más importantes en su vida pues ella es la que está en todo momento pendiente de ella, e incluso ella es una pieza fundamental del cuerpo de Sarita. Quiero agregar que Jacqueline salió de bachiller de nuestro colegio, el Instituto Técnico Santo Tomás de Aquino.

El padre de Sarita, don Raúl Parra, es muy amigo de mi padre, por él conocí el caso de Sarita, ya que sin él no hubiera podido hacer este homenaje; don Raúl trabaja diariamente en su negocio de bicicletas para poder dar el pan de cada día en su casa; también está pendiente de sus hijos; él y el hermano de Sarita, Andrés Felipe Parra Sánchez le brindan apoyo en su aprendizaje y en cualquier situación que se le presente. En el poco tiempo que compartimos juntos me di cuenta que Andrés, aunque con 9 años de edad, y cursando apenas cuarto de primaria, tiene una mente muy madura, y muy dispuesta para cualquier situación, pues con el amor todo se puede. Esto nos demuestra que para el saber no hay restricción de edad. Ellos son los protagonistas de esta crónica; nos enseñan que tenemos que dar lo mejor de nosotros mismos; si ellos no lo hicieran por Sarita, no podría salir adelante. 

Sara tiene 15 años de edad, estudia en el colegio “Gimnasio moderno Santa Sofía”, y cursa el grado octavo. 

Sarita tiene epilepsia y un retraso cerebral leve; fueron causados por una hipoxia (esto quiere decir que en el momento de nacer le faltó oxigeno). Ella es la única persona en su familia con esta discapacidad. 

Doña Jacqueline me cuenta que cada vez que su hija se levanta a ver el sol, ve en su mirada una ilusión, y es que esa lucha diaria la pueda librar sin cansancio. Sólo así, combatiendo diariamente, Sarita podría lograr su gran sueño de ser enfermera. “Ser enfermera” ¡Qué sueño! En las pocas palabras que logra decir, me cuenta que lo haría para ayudar a las personas que están en la misma situación. 




Llevo tres años conversando con ellos, buscando la manera de contar esta historia. En ese transcurso de tiempo me parece que han logrado avances significativos, pues ahora está en la fundación “Superar” que está ubicada en el barrio las Orquídeas. Allí estimulan su aprendizaje con la valoración de los siguientes aspectos: Física, ocupacional, lenguaje, habilidades, motricidad e independencia. Lleva aproximadamente un mes en ella. 

Una de las dificultades que presenta Sarita es que lamentablemente se le dificulta caminar bien por causa de la Neuropatía (que es una enfermedad del sistema nervioso periférico). Me cuentan que se le dificulta poner el pie en el piso de manera correcta, además que su tobillito se está deformando. En la fundación Superar no le tratan este problema porque han dicho que no es avanzado, pero debe aclararse que si fuese más serio, lo harían seguramente. 

Su madre hace todo lo posible para que su hija esté bien y no le falte nada. Antes le ayudaba a estudiar en el salón de clases pero ahora le pagan una profesora adicional para que esté pendiente de ella, porque lamentablemente a Sarita se le olvida al día siguiente lo que aprendió el día anterior. Como ejemplo de esto, todo el mes de marzo trabajó el círculo y el color amarillo, pero en la evaluación no se acordó de lo aprendido. Anteriormente el único número que Sarita reconocía era el número Uno, ahora ya se sabe algunos más, y esto es muestra de una evolución en su aprendizaje. 

Doña Jacqueline la lleva al colegio de 7:00 am a 12:00 m, después, la lleva a la fundación de 2:30 pm a 4:00 pm; allí está pendiente de que no la vayan a empujar porque puede ser peligroso para ella; no la descuida ni un solo momento. Me dice que es duro para ella porque también tiene que estar pendiente de su otro hijo. A mí me sorprende mucho que Sarita se preocupe tanto por aprender pero su discapacidad no lo permite; esto es un gran ejemplo para aquellas personas que tienen una excelente salud y no tienen amor por el estudio. 


La coordinadora del colegio Gimnasio moderno Santa Sofía, Nancy Monroy, me cuenta que en su colegio además de Sara hay más niños con otras discapacidades, por ejemplo síndrome de Down, discapacidad cognitiva, parálisis cerebral, síndrome de Asperger, hipoacusia, etc.

Doña Nancy me cuenta que a todos los tratan por igual para que no se sientan excluidos pero que por supuesto se debe tener en cuenta su discapacidad. No es fácil cargar con esta responsabilidad pensando en todo lo que puede ser peligroso para ellos; a Sarita por ejemplo la tienen en un puesto un poquito apartado para que en caso de que tenga una reacción, no golpee a sus compañeros de curso. A Sarita la evalúan tanto en el colegio como en la fundación pero hay días en los que trabaja y otros en los que no. 

Sarita tal vez tenga pocos amigos, pero tiene el gran apoyo de su familia y de muchas personas que valoran lo que hace. Por mi parte me siento como un amigo más, un amigo orgulloso de haber podido compartir momentos inolvidables con ella y su familia, que muy amablemente me abrió las puertas de su casa y me brindó la oportunidad de rendirles un homenaje porque son personas humildes y luchadoras. 

Es triste escuchar que una persona como Sarita no puede realizar ningún deporte porque tiene neuropatía; obviamente se refleja en su rostro la felicidad al imaginar que está practicando algún deporte. 

Su familia trabaja constantemente en ayudarle para que no le avance la enfermedad y así pueda caminar bien y tener más independencia. Se han propuesto enseñarle a leer y escribir; quizás así tenga una funcionalidad y pueda desempeñarse en algo.


Un día en la vida de Sarita es el siguiente: Jaqueline y Sarita van a estudiar por la mañana y por la tarde van a la fundación; regresan a la casa y Jacqueline le da las pastillas recetadas por el médico; son 2 anti convulsionantes; cada ocho días sedantes, ácido valprohico y oxcarbazepina. Estas drogas son muy fuertes; así que Sarita cae en su cama de lo cansada y agotada que está, y se toma una larga siesta. 

Su padre, don Raúl, trabaja todo el día en su negocio; por la tarde, mientras Sarita descansa, Jacqueline le ayuda a llevar marcos o a realizar diferentes actividades en el negocio; también su madre se encarga de comprar la droga y de todos los cuidados. 

Su hermano Andrés Felipe hace sus deberes y sus tareas; cuando despierta Sarita, juegan; en ocasiones pelean, sin embargo pienso que hasta en esos momentos es una muestra de cariño pelearse con los hermanos. 

Así es su otro pan de cada día. Un trabajo muy duro que sólo puede hacerse con amor. Es satisfactorio que una niña como Sara les dé un ejemplo de vida a aquellas personas que sufren de esta enfermedad, o a aquellos que a veces piensan en quitarse la vida, o a aquellos que andan por la vida vegetando arrastrados por la pereza. Sarita es la muestra que debe lucharse por la vida. 

Lo que ronda en mí en este momento es alegría y orgullo pues es muy agradable haber pasado unos momentos de mi vida con una persona que tiene ese pensamiento tan amplio y entonces de golpe recuerdo que ella lo que me dice hoy quizás ya no lo recuerde mañana, y entonces me arde el corazón pues conocer esta historia me sensibilizó demasiado, y si hay algo en este país que es difícil, es ser sensible. 

Estoy muy agradecido con esta familia que me permitió entrar en su hogar. Quería en mi trabajo dar a conocer un gran ejemplo de vida y así hacerle un homenaje. Si la vida consiste en buscar la felicidad. Ellos nos ponen a pensar en lo que hacemos cada día para conseguirlo. 





martes, 31 de marzo de 2015

DEL LUTHIER


                                                                   Por David Gallo Gómez

La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión, que la música sea el alimento del amor.

Kurt Cobain

Quise hacer un homenaje a uno de esos personajes que dedican su vida a un arte que en los pueblos desaparecerá dentro de poco debido al impacto de la tecnología y del gusto de los habitantes de nuestras ciudades por esos artículos procedentes de otros países. El personaje que elegí es el Luthier Félix Emiro Delgado, quien se ha dedicado a enaltecer nuestra música colombiana, a través del arte de la fabricación de instrumentos musicales de cuerda.



Aunque este luthier no cuenta con mucha maquinaria sofisticada, da lo mejor de él con tal de lograr que el instrumento que está haciendo hoy, sea mejor que el que hizo ayer. Lo que dice es asombroso porque el arte lo habita: “quiero lograr que ese instrumento produzca melodías únicas, nunca antes escuchadas”.

Don Félix Emiro Delgado es un luthier de 73 años de edad. Nació en un pueblo que tiene un nombre de ficción, la Belleza; me cuenta que queda cerca de Vélez en el departamento de Santander.

Pienso que don Félix desafía el arte porque no cualquier persona entrega tanto esfuerzo y dedicación a construir un instrumento con un acabado único y de tanto rigor. Me cuenta que comenzó en este mundo de la luthería cuando contaba con 23 años de edad. En ese entonces comenzó a trabajar en la ciudad de Bogotá con el señor Bernabé Velasco; con él aprendió el proceso de fabricación de los instrumentos de cuerda. Entonces hizo su primer instrumento, una guitarra.  Luego de trabajar con este señor, y aprender un poco de un libro de técnica española, se fue a trabajar con otro señor llamado Moralito Montenegro; allí adquirió un poco más de experiencia.

Su primer instrumento fabricado fue vendido al señor Jaime Blanco, quien pagó $200 que hoy en día, y según sus cálculos, serían algo así como $300.000. El instrumento más fino que fabrica hoy en día tiene un precio de  $2’000.000 ya que está fabricado en maderas 100% importadas. Durante los años que  lleva en este mundo ha preferido dedicarse a la fabricación de instrumentos finos y de muy alta calidad.

Durante un tiempo fabricó instrumentos para el dueto de música colombiana “Garzón y Collazos”, y para un señor de apellido Reyes  quien era un concertista de tiple.

En Bogotá vivió gran parte de su vida dedicándose al arte de la luthería; hace unos 25 años se vino a vivir a la ciudad de Duitama donde encontró un lugar muy acogedor y del que hoy en día no quiere alejarse; la frase que él más suele resaltar en su día a día es: “el instrumento que voy a hacer hoy va ha ser mejor que el hice ayer”.

Cuando le pregunto si canta me dice que interpreta bambucos, pasillos, guabinas, torbellinos, vals, boleros entre otros, y que además proviene de una familia de músicos. De hecho me cuenta que fue a la edad de 15 años cuando sintió atracción por la música y el canto, ya que en ese entonces un hermano le hizo comprar un tiple para que practicara.



Otra de las cosas que él más aprecia además de la música es el arte de hacer amigos, y uno luego de escucharlo se da cuenta de que la amistad es un arte de tanta dedicación como el arte de hacer buena música.

Cuando le pregunto que si le ha enseñado a alguien este oficio; me dice que a don Jaime Castro, a don Sofonías y a don Carmelo Pico. Agrega que para la fabricación de un instrumento de cuerda fino se utilizan alrededor de cinco tipos de madera distintas, y que el tiempo de fabricación es de dos meses aproximadamente.

Don Félix a pesar de los años que tiene aún lucha y luchará porque el instrumento que fabrique hoy sea mejor que el que fabricó ayer.

En la ciudad de Duitama es llamado y reconocido por sus colegas como “Tío” por ser esa persona que les enseñó este bello arte.


Él no ha sido una persona egoísta; al que quiera aprender el arte de la luthería le enseña; tal vez gracias a esto nunca le ha llegado a faltar el trabajo, y mientras tenga salud seguirá con este bello oficio. Construyendo cada día un instrumento mejor, y cultivando amistades como ya lo ha venido haciendo desde años atrás.

FRAGMENTOS DE UNA HISTORIA OLVIDADA


Por Diego Cendales y Laura Trujillo

Unos diseñan y fabrican armas, otros idean formas de lastimar al prójimo... este par de muchachos decidieron componer una canción para disputarle la memoria a la malsana muerte. Discípulos de Orfeo y de las musas recogieron las palabras de otros poetas y le pusieron banda sonora a nuestro Proyecto Lugares de memoria, demostrando que no es posible que calle el cantor porque si calla el cantor calla la vida...