domingo, 3 de mayo de 2015

PEDALEANDO POR LA GLORIA


Por JONATHAN DAVID NIÑO BECERRA

 “Si hubiera parado por un café ellos hubieran hecho
lo mismo, ellos nunca se despegaron de mi rueda”.

Fabián Cancellara “SPARTACUS”

Pocos deportes han realizado el vertiginoso viaje que acumula el  ciclismo en los últimos años; lograr paralizar a un país con las magníficas victorias de nuestros compatriotas: Lucho Herrera, el Cochise Rodríguez, Fabio Parra, Santiago Botero o Mauricio Soler, hasta llegar al mítico Nairo Quintana más conocido como “Nairoman”, y claro, cómo olvidar al paisano Rigoberto Urán.


Mi tía y Nairo Quintana
Quizás este deporte resiste tantos escándalos por dopaje y demás, debido a que no sería difícil demostrar qué tan lejos podría llegar un ciclista sin ayudas químicas. Quizá porque “lo peor ya ha pasado”, eslogan que se pronuncia luego de finalizar una carrera.

A este respecto vale la pena citar el caso del estadounidense Lance Edward Gunderson, más conocido como Lance Armstrong, siete veces consecutivas ganador de la carrera ciclística más prestigiosa del mundo, el Tour de Francia. Armstrong afirmaba que muchos de los que llegaban a la meta por detrás de él  también lo hacían, es decir, también se dopaban, pero que la diferencia radicaba en el acoplamiento y la forma  en la que el cuerpo se adaptaba al doping, ya que, todas las personas son diferentes.

¿A cuántos colombianos les robó el triunfo esa discutible práctica del dopaje? En Colombia se puede decir que este deporte está hecho o se desarrolla todo a base del sufrimiento. En ocasiones te hace perder la conciencia, luego de llevar a tu  cuerpo por encima de las 220 pulsaciones por minuto.

Era necesario  este preámbulo para poder contar que mi primera bicicleta me la regalaron cuando tenía cuatro años de edad; me acuerdo que era una Hammer verde aguamarina, pequeña, con ruedines; fue un regalo que se lo tengo que agradecer a mis padres; esas dos personas que crearon valores deportivos en un niño pequeño para que no eligiera un camino equivocado; mi bicicleta me transporta por buenos caminos y me aleja de las malas andanzas.

La bicicleta es una forma de superación; siempre serás tú el que quiere llegar más lejos e ir más allá del horizonte que ven tus ojos. Cuando me monto a la bicicleta, siento satisfacción y me siento  privilegiado; de hecho, mi hobby o mi pasión es el ciclismo y quiero que llegue a ser mi trabajo; quiero ese estilo de vida. Mi lucha en la bicicleta es contra mí mismo, intento pelear por lo mío y defender lo del equipo.

Para conseguir el éxito debes desear mucho algo, y perseverar para alcanzarlo; la familia en las buenas o en las malas siempre estará con uno; así mismo las personas que me rodean son las que se alegran cuando yo triunfo y las que sufren cuando yo sufro. Principalmente la afición hace que este deporte sea majestuoso ya que a los ciclistas solo se les da ánimo; es muy raro que haya faltas de respeto como sí sucede en otros deportes, en otras pasiones. Solo basta comparar aficiones.

En el ciclismo la afición siempre hará parte de la carrera; a veces la gente dura muchas horas esperando a “ver pasar los ciclistas por las calles de Colombia” pero la emoción es tan exclusiva que se va en la carrera, ya que en cuanto los ciclistas pasan, no habrá por qué seguir esperando. Esperar tanto tiempo para verlos pasar unos momentos en esos caballitos de acero.

En el deporte de las vielas solo gana uno de trescientos y mucha gente llega a clasificar a los ciclistas colombianos como héroes. Es cierto, querer dejar en alto el nombre de un país como éste que se complace en matarse. En todas las pruebas del mundo hay colombianos pedaleando para que la imagen del país sea distinta, y de paso para alcanzar la gloria.

Un ejemplo claro de un acto épico sería esta comparación:                        
Cuando un futbolista se cae y se lesiona, le cambian y lo atiende un médico. Cuando un ciclista se cae de su bicicleta lo que hace es volverse a montar para  seguir en la carrera sin importar en que condición esté. ¿Qué difícil es parar un penalti? - ¿Qué difícil es subir el alto de La Línea?

Compromiso, humildad y  sentimiento por el equipo, son una muestra de los valores con los que se forjan muchos ciclistas; otros prefieren forjárselos ellos mismos a partir del empirismo que les va dejando este deporte día a día.


Sería un poco apresurado relatar mi vida ciclística como los grandes del ciclismo boyacense: Félix “El Gato” Cárdenas, Aristóbulo Cala, Fernando Camargo, Edgar Fonseca, Giovanny Báez, Jeffrey Romero, Leonardo Páez, Freddy Montaña, Winner Anacona, Dayer Quintana, y por último, su hermano, el mítico Nairo Quintana.

Aquí en el Santoto hay ciclistas en formación y yo hago parte de ellos, el reconocimiento por parte de la prensa boyacense “Extra Boyacá” se ha hecho notar; en los pasados juegos intercolegiados se trazó un camino; en cuatro años he conseguido 9 triunfos.

Una lección para la sociedad; si un país funcionara como lo hace un equipo de escarabajos, las cosas estarían mejor; llegaría a ser un gobierno representativo con el pueblo y aparte cruzaría las metas que se trazó junto con todo su equipo de gobierno.

He aquí un glosario para profanos:

Escarabajo: Un escarabajo en ciclismo es el término con el que se conoce a los ciclistas colombianos. Este "apodo" surgió en 1952, con la popularización del ciclismo en Colombia y la creación de la Vuelta ciclista a Colombia, popularizándose en Europa en la década de 1980 debido a la explosión de los ciclistas colombianos en el concierto internacional.
Vertiginoso: Que produce vértigo. De movimiento rápido y mareado.
Compatriota: Persona que viene de la misma patria.
Paisano: Del mismo lugar o provincia que otra persona.
Preámbulo: Lo que se dice antes de dar principio a la materia principal.
Ruedines: Se utilizan para estabilizar la bicicleta.
Afición: “amar a” o “amador de” sin la intención de ganar dinero.
Alto de la línea: El “Stelvio” colombiano. Atraviesa la cordillera central uniendo Armenia e Ibagué llegando a una altitud de más de 3265 m.s.n.m.
Stelvio: Situado en Italia es el paso de montaña de mayor elevación en los Alpes orientales con una altitud de 2757 m.s.n.m.
Humildad: Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades.
Empirismo: La experiencia es la base del conocimiento.












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